A Vito, con cariño
En 1.999 David Lynch dirigió “The
straight story”, una magnífica película burdamente traducida al español como
“Una historia verdadera” por la – imagino- estúpida razón de estar basada en un
hecho real ocurrido en 1.994, cuando Alvin Straight, con setenta y tres años, se
entera de que su hermano está gravemente enfermo y decide ir a verle desde Iowa
a Wisconsin subido a su vieja segadora John Deere. Un trayecto de cientos de
kilómetros que tardó más de seis semanas en realizar.





